El color claro del abedul consigue crear un ambiente refrescante y aireado, dando a la vez sensación de amplitud a cualquier espacio.
Para la fabricación de este parquet, únicamente se utiliza arce genuinamente americano, una de las maderas más claras y resistentes del hemisferio norte. Este es un parquet vistoso de tonalidades claras con un veteado llamativo y una textura sedosa.
Una madera clara, cuyo veteado diferente le otorga un aspecto único. El fresno es una madera muy resistente que aguanta sin problemas en zonas donde el pavimento requiere elevadas prestaciones como las habitaciones de juego de los niños.
La fuerte personalidad de un pavimento en madera de cerezo es perfecta para un ambiente tanto moderno como clásico.
Un ambiente de haya crea un ambiente cálido y acogedor para cualquier decoración, tanto si es moderna y llena de frescura como lujosa y elegante. Práctico y resistente, el parquet de madera de haya es ideal para cualquier sitio del hogar.
El Iroko es una madera noble exótica, cuya tonalidad amarillenta se oscurece con el paso del tiempo y los efectos de la luz, hasta convertirse en ricas sombras de marrón.
Para una atmósfera relajada y hogareña, la simplicidad de este parquet de pino lo convierte en una elección ideal. Con el paso del tiempo, las cálidas tonalidades de la madera de duramen se acentúan y enriquecen.
La sutilidad tanto del color como del veteado del roble, posibilitan una amplia variedad de decoraciones. El roble crea confort y da a sus habitaciones un ambiente cálido y rústico. Con esta apreciada madera se consiguen pavimentos duraderos, contemporaneos y llenos de estilo.